Close
C/ Sant Antoni 12, 08301 - Mataró, Barcelona.
606 79 75 59 escribeme@boigxtu.com
9:00h - 13:00h y de 17:00 - 21:00:h
CRÓNICA DE UNA BODA

CRÓNICA DE UNA BODA

Ayer 20 de Octubre de 2018, hizo 6 años de una de las vivencias laborales más duras que he tenido que vivir desde que me dedico a la organización de bodas, que ya son 20 años.

Fue un fin de semana lluvioso, pero teníamos boda en una de las masías de Barcelona en la que trabajábamos con más asiduidad en esa época. Era una boda en horario de cena y celebrábamos la ceremonia en la misma masía.

Como es habitual, desde primera hora de la mañana te desplazas al lugar de celebración, y vas dándole forma al montaje, a la espera de la llegada del equipo de cocina y del camión con toda la gastronomía. Aproximadamente 4 horas antes del inicio de la boda.

El equipo de cocina llego, e inmediatamente se supone que llega el camión, con una diferencia de no más de 20 minutos. Pero este día no fue así, paso media hora, una hora y el camión no llegaba. marga, la Maître que tenía habitualmente, se fue con su coche a rehacer el camino, por sí habían pinchado o se habían quedado tirados, ya que en esa zona no hay cobertura y los teléfonos no les funcionaban. No hubo suerte.

En el centro de producción del catering tampoco sabían nada, y el tiempo seguía pasando. Hasta que a tres horas del inicio de la boda, el director del centro gastronómico me llamo, me pidió que estuviera tranquila y me dio la noticia: “El camión ha tenido un accidente, a causa de la lluvia y de que el asfalto estuviera mojado, ha patinado se han salido de la carretera y es siniestro total, el chofer y el pasajero están en el hospital”.

Por un momento sentí que no respiraba, que no me entraba aire, ni me llegaba sangre a la cabeza. Fueron segundos, nunca había sentido ese bloqueo momentáneo, pero había que reaccionar.

Tenía a toda la empresa de catering pendiente de mi, de nuestra boda, de lo que hiciera falta. Fue increíble, todo el mundo se activo. El centro de producción contacto conmigo a través de Antonio, que por suerte ese sábado le tocaba a él estar de guardia, y por teléfono revisamos el menú de la boda. Intentarían mandar otro camión con gastronomía para dar la boda, y uniformes para los camareros que tampoco teníamos.

El reloj corría en nuestra contra, estábamos a media hora de iniciar la ceremonia cuando recibí otra llamada de teléfono, era Joan, el padre del novio diciendo: “Mónica hija, estamos en un atasco en la AP7, ha habido un accidente y por lo visto hay un camión volcado”, no cabía más, que decir la verdad, “Si, lo se, es nuestro camión con toda la gastronomía de la boda, pero no se preocupen que esta solucionado”. Hubo un silencio hasta que por fin dijo, “Confío en ti”.

Esa frase estuvo taladrándome el cerebro el resto de la noche, pero fue lo mejor que pudo decir, y es de agradecer su falta de nerviosismo y su templanza. No le dijo nada a los novios.

Oficiante, fotógrafos, otras bodas del catering cercanas, masía, todos colaboraron: unas mandando algún camarero, vestido de camarero con snacks y cervezas frías, otros volando a comprar más snacks a supermercados cercanos, dejándonos ropa negra para unificar a los camareros, alargando el texto de la ceremonia y haciendo las fotos de familia nada más acabar la ceremonia.

El novio llego, montamos una bienvenida con cerveza fría, sabía que al él le gustaría, y así comíamos tiempo. La novia se retraso bastante a causa del accidente, pero llego y aún no teníamos camión con gastronomía. Aparentemente tenía que demostrar seguridad y tranquilidad, pero la realidad es que por dentro estaba muerta de miedo.

Acabo la ceremonia, más larga de lo previsto y el fotógrafo puso su granito de arena haciendo las fotos de grupo, para entretenerlos, y aún sin camión. Los novios me sonreían, pero yo solo controlaba la entrada de la finca esperando la llegada de un camión que parecía no iba a llegar nunca. Pero llego, a toda velocidad, casi derrapando. recuerdo que lo primero que hice fue regañar a Javi, el chofer de este segundo camión por ir tan deprisa, se me salía el corazón por la boca.

Los invitados estaban empezando a acudir a la zona del aperitivo en el momento en que abríamos el camión, camión Kinder sorpresa, ya que no sabíamos lo que traía. pero al abrirlo y verlo lleno, empece a llorar sin darme cuenta y así estuve hasta que vi salir la primera bandeja de comida hacia el aperitivo.

El catering tenía otras dos bodas cercanas a nuestra masía, y eran de comida. De repente fue llegando personal de esas bodas, que en vez de irse a sus casas, vinieron a echar una mano. La plantilla de cocina se duplico, 2 de las comerciales acudieron, una desde su casa embarazadísima, y otra al finalizar su boda con hielo y ánimos. camareros, maîtres, tenía de todo duplicado. Fue increíble.

Quitamos las minutas de las mesas y pudimos servir una boda que tenía todas las papeletas de no haberse podido celebrar, sino llega a ser por un gran equipo, por un esfuerzo conjunto y mucha persistencia. Hubo cosas que pudimos mantener, otras que se mejoraron, y otras que hubo que cambiar, a nivel gastronómico.

La noche no quedo ahí. La lluvia permitió celebrar la ceremonia sin incidentes, pero a lo largo de la noche volvió el diluvio, y a las 3,00 de la mañana cuando salía el primer autobús con invitados, este se metió en un barrizal y no hubo forma de sacarlo.

Eran las 5,00 cuando se consiguió. Estábamos agotados, empapados, exhaustos mentalmente. Pero una risa floja afloro en mi mirando el autobús, sin darme cuenta de que Joan, el padre del novio estaba a mi lado. “Te ríes, por no llorar, verdad Mónica”, me dijo con cariño y una media sonrisa. él miso y su mujer a finales de la semana siguiente, se acercaron a verme para dar las gracias. Eran conscientes de que lo más normal es que la boda no se hubiera celebrado, pero sí, se celebro y será una boda y una fecha que jamás olvidaré

Después de 6 años sigo teniendo que dar las gracias a: Marga, Encarna, Lorena, Jordi Manrique, Klever lucero, Antonio, Manel y a todo el equipo de entonces de Moncho’s Catering. fue el día más duro y el más increíble.

Os dejo unas imágenes de muy mala calidad, pero las únicas que mantengo de ese día.

 

 

 

Add Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.